
«Corte exige prueba en decisión que afectará a millones de inquilinos»

Una inquilina turca es desalojada de su apartamento en Bakırköy después de haber vivido allí durante 14 años y de pagar siempre el alquiler completo. El propietario presentó una demanda en la que acusaba a la inquilina de no haber pagado el alquiler durante los últimos 4 años. La inquilina confesaba en una entrevista que confiaba plenamente en el propietario, lo que le llevó a depositar el alquiler en efectivo y no en una cuenta bancaria. Ayşe Erimoğlu, la inquilina, justificaba su elección en una supuesta preferencia del propietario por el efectivo. Erimoğlu creía estar asegurada por las conversaciones de WhatsApp con el dueño del apartamento, aunque estas no fueron consideradas por el tribunal como pruebas oficiales. El abogado citado por milliyet.com.tr, Kerem Olcayto, explicaba que las pruebas en materia de derecho solo pueden ser documentos escritos, por lo que la correspondencia y testimonios de WhatsApp no cuentan como pruebas oficiales. En virtud de la ley que regula el alquiler, el pago del alquiler debe depositarse en una cuenta bancaria o en documentos escritos firmados por el arrendatario y el arrendador. La falta de un comprobante escrito es por eso la rutina jurídica que llevó a la inquilina a ser desalojada. El caso puede ser revisado por un tribunal superior, sin embargo, y la sentencia puede ser revocada.



