
Desafíos del crecimiento de cultivos: riesgos de plagas

Uzbekistán está experimentando una primavera más húmeda de lo habitual, lo que está resultando en una bendición para el desarrollo de los cultivos agrícolas en el país. Sin embargo, también presenta desafíos en forma de mayores riesgos de plagas.
Según el Ministerio de Agricultura, se espera que las precipitaciones, junto con los depósitos de agua del país y la acumulación de nieve en las montañas de las cuencas de los ríos Amudarya y Syrdarya, alivien entre el 30 y el 35 por ciento de la escasez de agua prevista. Esta situación es crucial para satisfacer las demandas de agua para la agricultura y retener la humedad del suelo.
La temporada de riego de este año requiere una gran cantidad de agua, aproximadamente 38.200 millones de metros cúbicos. Esto incluye agua para cultivos primarios, así como para huertos familiares y plantaciones secundarias en las zonas irrigadas de la república.
Las lluvias continuas están favoreciendo el crecimiento en áreas importantes, especialmente en el cultivo de hortalizas, melones y patatas. Sin embargo, también están fomentando la proliferación de plagas y patógenos en cultivos como frutas y vides, lo que requiere el uso de pesticidas para combatir estas amenazas de manera efectiva.
En resumen, la primavera lluviosa en Uzbekistán está siendo un arma de doble filo para la agricultura, ya que proporciona agua necesaria para los cultivos pero al mismo tiempo fomenta condiciones que podrían afectar su calidad y rendimiento.






