
Exposición de obras de Babasary Annamuradov en el Museo de Oriente de Moscú

El Artista del Pueblo de Turkmenistán, Babasary Annamuradov, es aclamado como el «Cantante del Mundo Perfecto» por sus colegas. Su camino creativo se define como una búsqueda constante de la armonía. Actualmente, sus reflexiones y reflexiones están siendo exhibidas en una exposición personal en el Museo de Oriente de Moscú, regalando su radiante calidez a los visitantes.
La exposición destaca las esculturas monumentales que ha creado Annamuradov para embellecer la ciudad de Ashgabat durante muchos años. Sus obras no solo se encuentran en Turkmenistán, sino también en museos y colecciones privadas alrededor del mundo. Sin embargo, esta exposición ofrece una perspectiva diferente, mostrando pequeñas esculturas de la colección personal del autor, las cuales han sido creadas con la máxima libertad. Esto se puede notar en su entonación lírica, de cámara e íntima. El canal de televisión «Rusia-Cultura» ha informado al público sobre esta exposición.
En una entrevista, Babasary Annamuradov menciona que el arte en sí mismo es una tarea difícil. Requiere tiempo para aprender y comprender cosas nuevas. El arte es infinito, un valor espiritual que no se puede comprender por completo. Estas palabras reflejan su dedicación y pasión por su trabajo.
La trayectoria de Annamuradov como escultor comenzó por casualidad. Siendo un chico rural al que le gustaba dibujar, se inscribió en una escuela de arte en Ashgabat, donde le sugirieron probar suerte en el departamento de escultura. Continuó sus estudios en Tashkent y viajó por museos de todo el mundo para ver las mejores obras con sus propios ojos. Incluso tuvo la oportunidad de visitar el estudio del escultor británico Henry Moore.
Las habilidades técnicas que ha dominado las ha adaptado a la estructura figurativa de su pueblo, incorporando una concentración inherente, meditación y poesía características del Oriente.
La exposición presenta alrededor de 20 esculturas realizadas por Annamuradov en las últimas cuatro décadas. Además, incluye gráficos del artista, algo poco común en su obra. Estos retratos y paisajes transmiten la sensación de fotografías antiguas, y sugieren la búsqueda de rostros y símbolos familiares.
La exposición de Babasary Annamuradov es una oportunidad para apreciar la belleza y la profundidad de su obra. Sus esculturas, llenas de significado y su estilo único, cautivará a los visitantes del Museo de Oriente de Moscú.
(fuente imagen destacada: orient.tm)






