
Regreso a la moda: Kazajh Eco-Activista y el consumo consciente

El desarrollo de hábitos ecológicos y el respeto por la naturaleza son fundamentales desde una edad temprana, según Kamila Akimbekova, una ecologista influyente y organizadora de eventos sostenibles en Kazajstán.
En una entrevista con el Astana Times, Akimbekova compartió su viaje hacia el activismo ambiental, su pasión por el proyecto Darmarka y sus reflexiones sobre si las personas están preparadas para adoptar un estilo de vida ecológico.
De la práctica personal a la defensa pública
Akimbekova creció en la Unión Soviética, donde el desperdicio era mínimo y la conciencia ambiental estaba arraigada en la sociedad. Sin embargo, con el tiempo y el aumento del consumo, los valores cambiaron. Fue como padre cuando Akimbekova se dio cuenta de la importancia de transmitir los valores de respeto por el medio ambiente a sus hijos.
Comenzó adoptando prácticas de consumo consciente en su vida diaria, como clasificar desechos y llevar bolsas reutilizables a las tiendas. Sin embargo, se dio cuenta de que su acción personal no era suficiente y decidió utilizar las redes sociales para compartir su conocimiento y motivar a otros.
Impacto máximo, cero ganancias
Una de las iniciativas clave de Akimbekova es el proyecto Darmarka, que permite a las personas donar e intercambiar artículos usados de forma gratuita. El proyecto ha crecido significativamente, fomentando la conciencia sobre el consumo excesivo y promoviendo un estilo de vida más consciente y sostenible.
¿Está Kazajstán listo para la vida ecológica?
Akimbekova también destaca la importancia de prestar atención al impacto ambiental de la industria de la moda y aboga por el apoyo del gobierno y del sector privado para promover prácticas sostenibles.
A pesar de los desafíos, Akimbekova cree que el interés por un estilo de vida ecológico está creciendo en Kazajstán y que se necesita una colaboración efectiva entre el gobierno, el sector privado y la sociedad civil para lograr un cambio significativo.
En resumen, Kamila Akimbekova demuestra que a través del compromiso personal y la acción colectiva se puede avanzar hacia un futuro más sostenible y respetuoso con el medio ambiente.





