
Uzbekistán planea reformar el sistema de pensiones y aumentar la edad de jubilación

Uzbekistán se encuentra en proceso de reformar su sistema de pensiones, con la creación de un grupo de trabajo encargado de redactar un concepto integral para modernizar esta área clave. Este esfuerzo forma parte de un plan más amplio para actualizar el sistema estatal de pensiones y abordar los desafíos existentes en el país.
El grupo de trabajo, liderado por el Viceprimer Ministro y Ministro de Economía y Finanzas, Jamshid Kuchkarov, está compuesto por figuras clave como el Primer Viceministro Ilhom Norkulov y Bahodir Rakhmatov, Director de la Agencia de Reformas Estratégicas del Presidente. Además, participarán representantes de varios ministerios y agencias, así como expertos de organizaciones internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Asiático de Desarrollo (BAD) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El objetivo principal del grupo es analizar el sistema de pensiones actual, identificar sus deficiencias y proponer soluciones para garantizar su sostenibilidad a largo plazo. Entre los objetivos clave se encuentra fortalecer la justicia social y adoptar prácticas internacionales avanzadas para mejorar el sistema de pensiones. La reforma busca asegurar que el sistema sea viable en un contexto en el que la población y el mercado laboral del país están en constante evolución.
Como parte de este proceso, el grupo de trabajo se encargará de involucrar al público a través de los medios de comunicación y las redes sociales, así como de llevar a cabo encuestas para recopilar opiniones sobre las reformas propuestas.
Esta iniciativa surge a raíz de recomendaciones del Banco Mundial, que sugirió que Uzbekistán elevara gradualmente la edad de jubilación a 65 años a partir de 2025, aumentando la edad de jubilación entre 3 y 4 meses cada año. El Banco Mundial destacó que este enfoque gradual ayudaría al país a manejar las presiones demográficas y asegurar la estabilidad financiera a largo plazo.
En julio de 2024, la Agencia de Reformas Estratégicas informó que solo el 38% de la población uzbeka está cubierta por el sistema de pensiones, principalmente debido a altos niveles de empleo informal. Si bien las contribuciones a las pensiones son relativamente altas (de 12 a 25%), los beneficios siguen siendo en promedio comparados con otros países. Resolver este desequilibrio es uno de los principales desafíos de las reformas en curso.
La reforma de las pensiones es crucial para garantizar la sostenibilidad financiera del sistema de pensiones y las finanzas públicas de Uzbekistán a largo plazo. Con la colaboración de expertos locales e internacionales, se busca crear un sistema equitativo y adaptable a las necesidades futuras del país.






