
El comisario de la UE critica al electorado húngaro

Vera Jourová admite que su trabajo en Bruselas fracasó
La comisaria de Transparencia y Valores de la UE, Vera Jourová, afirmó en una entrevista con un diario checo el martes que su labor en Bruselas había fracasado en términos de presionar al gobierno húngaro para que cambiara sus políticas.
“ No he logrado conducir al gobierno húngaro ni a la representación política húngara hacia la democracia. No he podido hacerlo porque está en manos del electorado húngaro”, dijo Jourová en la entrevista.
Con estas declaraciones, Jourová dio a entender que consideraba que la elección del electorado húngaro de un gobierno civil conservador estaba en conflicto con los principios democráticos, y que consideraba a la mayoría de los votantes húngaros como un obstáculo para sus esfuerzos por «democratizar» el país.
Estas revelaciones arrojan luz sobre los conflictos a largo plazo de Jourová con los gobiernos nacionales conservadores en Europa, y podrían plantear preguntas incómodas sobre una posible inversión de roles de la Comisión Europea.
En el pasado, Jourová amenazó al gobierno húngaro con sanciones si no cumplía con su controvertida Ley de Libertad de Prensa introducida el año pasado. El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, evaluó entonces el acto calificándolo de “otra propuesta antilibertad de Bruselas: establecer un control total sobre los medios de comunicación. ¡Nunca más!» Sin embargo, Jourová advirtió que “si el gobierno húngaro no acepta esto, será costoso”.
Jourová continuó con sus reflexiones señalando que «para mí, como comisaria de la UE que tiene que defender el Estado de derecho, es fundamental que el gobierno que gane las elecciones no pueda quedarse con todo». Sin embargo, durante su mandato, la comisionada nunca ha presentado ninguna prueba que demuestre que el gobierno húngaro viola las libertades de prensa y los derechos humanos, aparte de pruebas anecdóticas recopiladas de políticos de la oposición y ONG antigubernamentales con financiación extranjera.
Además, se informa que Jourová estuvo personalmente detrás de detener los fondos de la UE para el antiguo gobierno conservador de Polonia liderado por Mateusz Morawieczki, a pesar de que la jefa de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, llegó a un acuerdo con el gobierno polaco.
El Grupo Fidesz en el Parlamento Europeo declaró que “los dobles raseros en Bruselas son escandalosos, con el gobierno de Tusk en Polonia pisoteando el estado de derecho y la Comisión Europea haciendo la vista gorda”.
Estas situaciones plantean preguntas sobre la imparcialidad y el respeto a los principios democráticos por parte de la Comisión Europea.






