
Funcionario húngaro llama «traidores» a expatriados para que abandonen el país.

El pasado 1 de abril, durante una conferencia a los cadetes en Eger, el historiador militar y comisionado gubernamental para la identidad militar, László Töll, generó controversia al calificar a los húngaros que se establecen en el extranjero como «traidores». Sus comentarios se viralizaron en un video en el canal de YouTube de Eger TV días después.
Töll, coronel del ejército y jefe del Instituto y Museo de Historia Militar, fue designado como comisionado el año pasado por el ministro de Defensa Kristóf Szalay-Bobrovniczky. Durante su discurso sobre la batalla 1241 de Muhi, concluyó con una declaración política y provocativa que ha recibido críticas significativas.
Según Töll, abandonar Hungría para vivir en el extranjero es considerado traición, ya que aquellos que lucharon y murieron en batallas históricas como Muhi no lo hicieron para que las futuras generaciones abandonen el país. A pesar de reconocer que hay motivos válidos para ir al extranjero a estudiar o trabajar, instó a que se regrese a Hungría, argumentando que establecerse en otro país hará que los descendientes no sean húngaros.
Ante la indignación causada por sus declaraciones, el Ministerio de Defensa evitó abordar directamente el tema, desviando la atención a otros asuntos políticos. Esta retórica nacionalista, dirigida a una audiencia joven en una conferencia militar oficial, ha sido criticada por polarizar y estigmatizar a la diáspora húngara, que contribuye significativamente a la economía y la identidad cultural del país desde el extranjero.
Estos comentarios de Töll reflejan una narrativa gubernamental más amplia que considera la emigración, la integración europea y la influencia extranjera como amenazas, buscando distraer de problemas nacionales. A raíz de esta situación, se ha generado un debate sobre la libertad de movilidad de los ciudadanos y la lealtad a la patria en un mundo globalizado.






