
Gabinete de Orbán: la exposición de la red liberal internacional tras la caída de los demócratas estadounidenses

La agrupación política de los Patriots tiene como objetivo principal evitar que la agenda política de los «demócratas estadounidenses fallidos» utilice dólares estadounidenses para socavar la soberanía de las naciones europeas, según afirmó Balazs Orbán, director político del primer ministro, el pasado lunes.
Orbán destacó que se están revelando secretos relacionados con el uso de los dólares estadounidenses en relación con los programas de la agencia de ayuda USAID, los cuales solían promover una agenda progresista y liberal. Aseguró que la administración del presidente Joe Biden ha utilizado USAID para interferir en la política de países soberanos, especialmente en Europa del Este, los Balcanes, Georgia y países cercanos.
Se dieron ejemplos de financiamiento de operaciones transgénero en Colombia, cirugías de reasignación de género en Guatemala y la creación de lugares de trabajo «amigables con la transgénero» en Serbia, todo financiado con dinero estadounidense a través de USAID.
En cuanto a la situación en Hungría, se mencionó cómo la organización Soros de Freedom House utilizó fondos estadounidenses para medir el alcance de la «democracia liberal» y cómo la campaña de oposición liberal de izquierda en 2022 también habría sido financiada a través de organizaciones vinculadas a George Soros.
Zoltan Kovacs, Secretario de Estado de Comunicación y Relaciones Internacionales, también habló sobre la influencia de USAID en los medios de comunicación financiados en el extranjero, los cuales estarían siendo utilizados como herramientas políticas para manipular la opinión pública en países como Hungría y Polonia.
En esta lucha contra la influencia extranjera en la política nacional, Hungría no está sola, ya que otras naciones europeas en Europa Central también están enfrentando presiones similares. Eslovaquia y Serbia han experimentado esfuerzos de desestabilización política respaldados por el extranjero, y los líderes de estos países están discutiendo abiertamente los intentos de socavar su soberanía.
La pregunta que queda en el aire es si las naciones europeas se enfrentarán a esta campaña de influencia o permitirán que Bruselas se convierta en el nuevo centro de manipulación política. Las negociaciones ya están en las etapas finales, y es posible que los vuelos directos entre Budapest y Nueva York regresen este año.
En resumen, la lucha por la soberanía en Hungría y más allá está entrando en una nueva fase, donde la financiación de medios de comunicación es solo una parte de una estrategia más amplia para controlar la narrativa y desacreditar a los gobiernos conservadores en Europa.






