
«Joyas arqueológicas ecuatorianas llegan a Budapest»

En Budapest, se presentó una réplica de la vasija que permitió descubrir el origen del cacao en Ecuador. La pieza única se encuentra en el Museo del Chocolate Szamos, en el marco del programa internacional para promover la historia de uno de los más destacados productos ecuatorianos. En un evento privado organizado por la Embajada del Ecuador en Hungría, personalidades académicas, diplomáticas y culturales asistieron y Gabriella Kelényi Szamos, propietaria del Mazapán Szamos, agradeció la confianza del pueblo ecuatoriano en la preservación y difusión de la historia del chocolate. El Embajador José Luis Salazar Arrarte, durante su intervención, brindó datos técnicos sobre el hallazgo y destacó la importancia de dar a conocer esta interesante historia. Los asistentes no solo conocieron la historia de la olla y parte de la cultura ecuatoriana, sino que también degustaron delicias a base de chocolate. El hallazgo se produjo en 2007, cuando un grupo de científicos franceses y ecuatorianos encontraron algunas piezas en medio de restos arqueológicos, ubicados entre los ríos Valladolid, Palanda y Chinchipe, donde se cultivaba la cultura Mayo-Chinchipe, el cacao se consume desde el siglo V a.C. y es considerado uno de los tesoros más dulces de la humanidad.






